Síndrome de West: los espasmos del lactante son una urgencia
Equipo Clinit
El síndrome de West es una epilepsia que aparece en el primer año de vida y que se manifiesta con espasmos: movimientos bruscos y breves en que el bebé flexiona el cuerpo o abre los brazos, casi siempre en series de varios seguidos, y muy típicamente al despertar.
Hay una cosa que esta guía necesita decir sin rodeos: si sospechas espasmos en tu bebé, consulta HOY. No es alarmismo. Los espasmos se confunden a menudo con cólicos o con el reflejo de sobresalto, y el tiempo que pasa hasta el diagnóstico influye en el desarrollo del niño. Es de las pocas situaciones de la neurología infantil donde la rapidez cambia el resultado.
¿Qué es?
El síndrome de West se define clásicamente por tres elementos que se dan juntos: los espasmos epilépticos, un patrón muy desorganizado en el electroencefalograma llamado hipsarritmia, y la detención o el retroceso del desarrollo psicomotor. No siempre están los tres desde el principio, y eso no descarta el diagnóstico. Los espasmos no se parecen a lo que la gente imagina cuando piensa en una convulsión. Son contracciones muy breves, de uno o dos segundos: el bebé flexiona bruscamente la cabeza y el tronco y sube los brazos —algunos lo describen como un abrazo súbito o una reverencia— o al revés, extiende el cuerpo y abre los brazos. Lo que más orienta no es cada espasmo aislado sino que vengan en SALVAS: uno tras otro, separados por segundos, durante varios minutos, y muy característicamente justo al despertar de una siesta o de la noche. Es frecuente que el bebé llore después de la salva. Por eso se confunden con cólicos, con reflujo o con el sobresalto normal del recién nacido. La causa puede ser muy variada: lesiones cerebrales previas, malformaciones del desarrollo del cerebro, enfermedades genéticas, alteraciones metabólicas o la esclerosis tuberosa, entre otras. En una parte de los casos no se identifica una causa. Encontrarla importa porque algunas tienen tratamiento específico, pero el tratamiento de los espasmos no se posterga esperando ese resultado.
Síntomas frecuentes
- Movimientos bruscos y muy breves en que el bebé flexiona la cabeza y el tronco y sube los brazos, como un abrazo súbito
- O el movimiento contrario: extiende el cuerpo y abre los brazos de golpe
- Los movimientos vienen en series, uno tras otro separados por segundos, durante varios minutos
- Ocurren sobre todo al despertar, y con menos frecuencia al quedarse dormido
- Llanto o irritabilidad después de la serie
- El bebé deja de hacer cosas que ya hacía: dejó de sonreír, de seguir con la mirada, de tomar objetos, de sostener la cabeza
- Está menos conectado, menos atento a las personas y al entorno que antes
- Aparecen entre el primer y el segundo semestre de vida, en la mayoría de los casos
¿Qué puedes hacer?
- Consulta el mismo día. Ante la sospecha de espasmos no se espera la hora programada: se busca atención neurológica infantil o de urgencia
- GRABA UN VIDEO con el celular. Es el aporte más valioso que puede hacer la familia: los espasmos duran segundos y casi nunca ocurren en la consulta. Graba la serie completa, con el cuerpo entero del bebé visible y con buena luz
- Anota cuándo ocurren, cuántos hay en cada serie, cuántas series al día y si se relacionan con el despertar
- Lleva el carnet de control del niño sano y todo lo que registre su desarrollo: sirve para ver si hubo detención o retroceso
- Cuenta cómo fue el embarazo y el parto, si hubo complicaciones, y si hay antecedentes familiares de epilepsia o de enfermedades genéticas
- Menciona si tiene manchas claras en la piel: pueden orientar a una causa específica y se buscan mirando con una lámpara especial
- Una vez iniciado el tratamiento, sigue las indicaciones y los controles al pie de la letra, incluidos los exámenes de vigilancia que se indiquen
¿Qué debes evitar?
- No esperes al próximo control. Es el error más frecuente y el más caro en esta enfermedad
- No asumas que son cólicos, reflujo o «se asustó». Si vienen en series y se repiten, hay que descartarlo aunque parezca otra cosa
- No suspendas ni cambies el tratamiento por tu cuenta, aunque los espasmos hayan desaparecido: la desaparición es justamente lo que se busca y mantener el esquema es parte de lograrlo
- No dejes de hacer los controles de vigilancia que se indiquen: algunos de los medicamentos que se usan requieren revisiones periódicas por sus efectos, y ésa es la razón por la que existen
- No abandones la estimulación temprana porque las crisis se controlaron: el trabajo del desarrollo corre en paralelo y es igual de importante
Qué hacer, paso a paso
Sigue estos pasos en orden mientras agendas tu evaluación.
- 1
Consulta el mismo día. Ante la sospecha de espasmos no se espera la hora programada: se busca atención neurológica infantil o de urgencia
- 2
GRABA UN VIDEO con el celular. Es el aporte más valioso que puede hacer la familia: los espasmos duran segundos y casi nunca ocurren en la consulta. Graba la serie completa, con el cuerpo entero del bebé visible y con buena luz
- 3
Anota cuándo ocurren, cuántos hay en cada serie, cuántas series al día y si se relacionan con el despertar
- 4
Lleva el carnet de control del niño sano y todo lo que registre su desarrollo: sirve para ver si hubo detención o retroceso
- 5
Cuenta cómo fue el embarazo y el parto, si hubo complicaciones, y si hay antecedentes familiares de epilepsia o de enfermedades genéticas
- 6
Menciona si tiene manchas claras en la piel: pueden orientar a una causa específica y se buscan mirando con una lámpara especial
Señales de alarma
Cuándo consultar de urgencia
Busca atención médica inmediata si presentas:
- Sospecha de espasmos: eso ya es motivo de consulta el mismo día, aunque el bebé esté bien entre las series
- Una crisis que se prolonga más de cinco minutos, o series que no se detienen: llama al 131
- El bebé queda muy decaído, no responde o cuesta despertarlo después de una serie
- Retroceso del desarrollo: perdió la sonrisa social, el contacto visual o el control de la cabeza
- Fiebre alta, vómitos persistentes o rigidez del cuello junto con las crisis
- Aparición de crisis distintas a los espasmos ya conocidos
- Somnolencia excesiva, irritabilidad marcada o cualquier reacción llamativa después de iniciar un medicamento nuevo
Ante una emergencia llama al 131 (SAMU) o acude al servicio de urgencia más cercano.
Visión general del tratamiento
El diagnóstico se apoya en el electroencefalograma —idealmente prolongado y que incluya el sueño, porque el patrón se ve mejor ahí— y en una resonancia de cerebro para buscar la causa. Según la orientación se agregan estudios metabólicos, genéticos y el examen de la piel y del ojo. El tratamiento se inicia sin esperar a tener la causa, y la meta no es «mejorar»: es que los espasmos desaparezcan por completo y que el electroencefalograma se normalice, porque el patrón anormal mantenido es en sí mismo dañino para el desarrollo. Las alternativas de primera línea son la hormona adrenocorticotropa, los corticoides orales y la vigabatrina; esta última es de elección cuando la causa es una esclerosis tuberosa. Todas exigen control estrecho: los corticoides y la hormona por sus efectos sobre la presión arterial, el azúcar y las infecciones, y la vigabatrina porque puede afectar el campo visual, motivo por el cual se indican controles oftalmológicos periódicos mientras se usa. Nada de esto se maneja fuera de un equipo con experiencia. Si los espasmos persisten se recurre a otros antiepilépticos, a la dieta cetogénica —una alimentación muy específica que se maneja con nutrición y neurología— y, cuando hay una lesión única y bien localizada, a la evaluación de cirugía de epilepsia. En paralelo, desde el primer día, va la estimulación temprana y la rehabilitación: kinesiología, terapia ocupacional y fonoaudiología. Y el seguimiento continúa después, porque una parte de los niños desarrolla más adelante otras formas de epilepsia.
Cómo medimos tu evolución
El Denver II es un tamizaje del desarrollo psicomotor que se repite en los controles: sirve para documentar objetivamente si el desarrollo se detuvo, si retrocedió o si volvió a avanzar tras controlar las crisis. La clasificación de Engel registra el grado de control de las crisis a lo largo del tratamiento, que en esta enfermedad es la meta principal.
Denver II — Tamizaje del desarrollo psicomotor (0–6 años)
⚠️ Instrumento con licencia (Denver Developmental Materials, Inc.): solo aplíquelo si cuenta con el material autorizado y vigente. Prueba de tamizaje del desarrollo en cuatro áreas —personal-social, motor fino-adaptativo, lenguaje y motor grueso— desde el nacimiento hasta los 6 años. Registre el resultado obtenido (normal / dudoso / anormal) con el material licenciado.
Engel — Clasificación de control de crisis
Clasificación post-tratamiento de epilepsia (I–IV). I libre de crisis discapacitantes · II crisis discapacitantes raras · III mejoría significativa · IV sin mejoría significativa.
Preguntas frecuentes
¿Cómo distingo un espasmo de un sobresalto normal?
El sobresalto del bebé es una reacción a un estímulo —un ruido, un movimiento brusco— y es aislado. El espasmo aparece sin causa, dura uno o dos segundos y sobre todo viene en SERIES de varios seguidos, muy típicamente al despertar. Si dudas, graba el video y consulta: es preferible mostrar un video de algo normal que dejar pasar un espasmo.
¿Por qué dicen que hay que apurarse tanto?
Porque el patrón eléctrico anormal mantenido interfiere con el desarrollo del cerebro mientras está ocurriendo. Controlar los espasmos pronto y normalizar el electroencefalograma es lo que da la mejor oportunidad al desarrollo del niño. No es que unos días definan todo, pero el tiempo cuenta de verdad.
¿Va a quedar con epilepsia para siempre?
Es variable y depende mucho de la causa de fondo y de la respuesta al tratamiento. Algunos niños quedan libres de crisis; otros desarrollan más adelante otras formas de epilepsia. Tu neurólogo puede orientarte según el caso concreto, que es distinto de cualquier promedio.
¿Cómo va a ser su desarrollo?
También depende sobre todo de la causa y de qué tan rápido se logre el control. Por eso el tratamiento va siempre acompañado de estimulación temprana desde el comienzo, sin esperar a ver qué pasa: el trabajo del desarrollo no es un plan B, es parte del tratamiento.
¿Los corticoides no son peligrosos en un bebé?
Tienen efectos importantes y por eso el tratamiento se hace con controles estrechos de presión arterial, de azúcar y de infecciones, y con un plan de retiro definido. La decisión de usarlos considera esos riesgos frente al daño que producen los espasmos sin tratar, que es mayor. Todas las dudas sobre esto van al neurólogo tratante.
¿Le puedo poner las vacunas?
Es una pregunta que hay que hacerle al equipo tratante, porque la respuesta considera el tratamiento que esté recibiendo en ese momento. En general la vacunación se mantiene, con las precauciones que correspondan; lo que no conviene es suspenderla por cuenta propia.
¿Tienes síntomas?
Agenda con quienes tratan Síndrome de West
3 profesionales del equipo tratan esta condición. Te mostramos sus horas para que elijas. Puedes atenderte online o presencial en Viña del Mar.
Esta información es educativa y no reemplaza la consulta médica. Si presentas síntomas, consulta con un profesional de salud calificado. Clinit no se hace responsable por decisiones tomadas en base exclusiva a este contenido.
Adaptado de la clasificación de los síndromes epilépticos de la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE) y de guías de consenso sobre espasmos epilépticos del lactante. Las guías relacionadas están en /patologias/epilepsia-infantil y /patologias/sindromes-epilepticos-infantiles.
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