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Neurología
R55

Perder el conocimiento un momento: desmayo o crisis

Equipo Clinit

Antes que nada, lo urgente: si perdiste el conocimiento haciendo un esfuerzo, estando acostado, sin ningún aviso previo, o si tienes una enfermedad conocida del corazón o antecedentes familiares de muerte súbita, esto se evalúa el mismo día y no en un control programado. Si además tuviste dolor de pecho, falta de aire o palpitaciones fuertes antes de caer, llama al 131.

Dicho eso: perder el conocimiento un momento es frecuente y la causa más común no es epilepsia ni es grave. Esta guía te explica qué se está tratando de distinguir, por qué el relato de quien te vio caer vale más que cualquier examen y qué hacer antes de la consulta.

¿Qué es?

Perder el conocimiento brevemente puede deberse, a grandes rasgos, a dos mecanismos muy distintos, y todo el estudio va dirigido a separarlos. El primero es el DESMAYO o síncope: por un momento llega menos sangre al cerebro y éste se apaga. Es lo más frecuente. Suele haber un aviso de segundos —calor, sudor frío, náuseas, visión que se va oscureciendo por los bordes, zumbido en los oídos, sensación de que te vas—; ocurre casi siempre estando de pie, y hay desencadenantes típicos: estar mucho rato parado, el calor, un dolor intenso, ver sangre, una emoción fuerte, levantarse rápido, toser o ir al baño. La recuperación es rápida: en segundos o en un par de minutos la persona sabe dónde está, aunque quede pálida y agotada un rato. El segundo mecanismo es la CRISIS EPILÉPTICA: una descarga anormal de un grupo de neuronas. Suele ocurrir en cualquier posición, incluso acostado; el aviso, si lo hay, es distinto —un olor raro, una sensación que sube desde el estómago, un déjà vu, un miedo súbito—; puede haber sacudidas rítmicas sostenidas, mordedura del borde de la lengua, pérdida de orina y, sobre todo, una recuperación LENTA con confusión que dura varios minutos u horas. Ese último punto —cómo estuvo la persona DESPUÉS— es probablemente el dato que más separa a los dos, y por eso se pregunta tanto. Y acá viene lo incómodo: hay que advertirlo porque produce confusión y consultas de urgencia todas las semanas. En un desmayo común también puede haber unas pocas sacudidas de los brazos y las piernas mientras la persona está inconsciente. No significa que sea epilepsia. La diferencia está en el conjunto —el aviso, la posición, la duración, la recuperación— y no en si hubo o no movimientos. Hay un tercer grupo que también se considera: las crisis no epilépticas, los episodios por bajas de azúcar, por alcohol o drogas, por medicamentos que bajan la presión, y otras causas. Todas se estudian a partir de lo mismo: el relato.

Síntomas frecuentes

  • Aviso de segundos: calor, sudor frío, náuseas, visión que se oscurece, oído que zumba
  • Caída con pérdida del conocimiento y recuperación en segundos o pocos minutos
  • Palidez marcada durante el episodio, notada por quien te vio
  • Sacudidas de brazos y piernas mientras estabas inconsciente
  • Mordedura del borde de la lengua, o lengua adolorida al día siguiente
  • Pérdida de orina durante el episodio
  • Confusión, somnolencia o dificultad para hablar durante varios minutos u horas después
  • Dolor muscular generalizado al día siguiente
  • Sensación rara previa: olor extraño, algo que sube del estómago, miedo súbito, déjà vu
  • Palpitaciones, dolor de pecho o falta de aire justo antes de caer
  • Episodio ocurrido durante un esfuerzo físico, o estando acostado
  • Golpe en la cabeza al caer, sin haber podido protegerte con las manos

¿Qué puedes hacer?

  • Consigue el relato de quien te vio. Pregúntale y anótalo: cuánto duró, de qué color estabas, si hubo movimientos y de qué tipo, y cuánto demoraste en volver a estar orientado. Es la parte más importante del estudio
  • Si vuelve a pasar y hay alguien presente, pídele que lo grabe con el celular
  • Anota qué estabas haciendo justo antes y en qué posición estabas
  • Anota si hubo aviso y de qué tipo, y cuánto duró ese aviso
  • Lleva la lista completa de medicamentos, en especial los de la presión, los diuréticos, los del ánimo y los para dormir
  • Cuenta si en tu familia hubo muertes súbitas, ahogamientos inexplicados, accidentes de auto sin causa clara o epilepsia
  • Cuenta cuánto dormiste, si habías tomado alcohol y si comiste ese día
  • Hasta que te evalúen, no manejes ni operes maquinaria, no nades ni te bañes en tina solo, y evita las alturas. No es exageración: es lo que se indica después de un episodio sin diagnóstico

¿Qué debes evitar?

  • No lo dejes pasar porque «te sentiste bien después». La pregunta no es cómo quedaste, es por qué se apagó
  • No supongas que es epilepsia porque hubo sacudidas. Ocurre también en los desmayos comunes
  • No supongas tampoco que fue «sólo un bajón de presión» si ocurrió haciendo esfuerzo, acostado o sin ningún aviso: ésos son justamente los que se estudian rápido
  • No manejes hasta que te lo autoricen. En Chile conducir después de una pérdida de conocimiento sin estudiar es un riesgo para ti y para terceros
  • Si presencias uno: no le metas nada en la boca a la persona, no la sujetes a la fuerza y no le des agua ni remedios hasta que esté completamente despierta
  • No suspendas medicamentos por tu cuenta sospechando de ellos

Qué hacer, paso a paso

Sigue estos pasos en orden mientras agendas tu evaluación.

  1. 1

    Consigue el relato de quien te vio. Pregúntale y anótalo: cuánto duró, de qué color estabas, si hubo movimientos y de qué tipo, y cuánto demoraste en volver a estar orientado. Es la parte más importante del estudio

  2. 2

    Si vuelve a pasar y hay alguien presente, pídele que lo grabe con el celular

  3. 3

    Anota qué estabas haciendo justo antes y en qué posición estabas

  4. 4

    Anota si hubo aviso y de qué tipo, y cuánto duró ese aviso

  5. 5

    Lleva la lista completa de medicamentos, en especial los de la presión, los diuréticos, los del ánimo y los para dormir

  6. 6

    Cuenta si en tu familia hubo muertes súbitas, ahogamientos inexplicados, accidentes de auto sin causa clara o epilepsia

Señales de alarma

Cuándo consultar de urgencia

Busca atención médica inmediata si presentas:

  • Sacudidas que duran más de unos minutos, o un episodio tras otro sin recuperar la conciencia entremedio: llama al 131, es una urgencia
  • Pérdida de conocimiento durante un ESFUERZO físico: se evalúa el mismo día
  • Pérdida de conocimiento estando acostado o sentado, sin ningún aviso previo
  • Dolor de pecho, falta de aire o palpitaciones fuertes justo antes de caer: llama al 131
  • Antecedente familiar de muerte súbita o de enfermedad del corazón
  • No recuperar del todo la normalidad: debilidad de un lado, dificultad para hablar, visión doble o confusión que persiste
  • Golpe fuerte en la cabeza al caer, sobre todo si tomas anticoagulantes
  • Episodios que se repiten, o el primero después de los 50 años
  • Embarazo, o dificultad para respirar durante el episodio

Ante una emergencia llama al 131 (SAMU) o acude al servicio de urgencia más cercano.

Visión general del tratamiento

Acá no se trata un síntoma: se busca su mecanismo, y recién después hay tratamiento. La evaluación parte por una historia muy detallada —tuya y de quien te vio— porque, medido en la práctica clínica, el relato orienta más que cualquier examen. Sigue con el examen físico, la toma de presión acostado y de pie, y un electrocardiograma, que se hace prácticamente siempre porque las causas cardíacas son las que no pueden pasarse por alto. Desde ahí el camino se abre según la sospecha. Si el cuadro orienta a un desmayo común, muchas veces no hacen falta más exámenes y el tratamiento es educativo y práctico: reconocer el aviso, acostarse de inmediato y levantar las piernas antes de caer, hidratarse bien, cuidar la sal según lo que indique tu médico, evitar estar mucho rato de pie sin moverse y revisar los medicamentos que bajan la presión. Con eso la mayoría deja de tener episodios. Si orienta al corazón, el estudio continúa con monitoreo del ritmo y las imágenes que correspondan, y el tratamiento es el de esa causa. Si orienta a una crisis epiléptica, el estudio incluye un electroencefalograma y una imagen del cerebro, y ahí la decisión de iniciar o no tratamiento depende del riesgo de que se repita, lo que se conversa caso a caso: una primera crisis no siempre se trata con medicamentos. En la aplicación existe la guía dedicada a la crisis epiléptica única. Un punto práctico que conviene saber de antemano: es posible que el estudio no encuentre la causa del primer episodio y que la indicación sea observar. Eso no es que no te hayan estudiado bien. Un episodio aislado con estudio normal tiene un pronóstico distinto al de un cuadro que se repite, y a veces el segundo dato es el tiempo.

Cómo medimos tu evolución

ENGEL — Sólo se aplica cuando ya existe diagnóstico de epilepsia y hay tratamiento en curso: mide el control de las crisis en el tiempo. No es una herramienta diagnóstica y no se usa para decidir si lo que tuviste fue una crisis. En esta etapa —un episodio todavía sin diagnóstico— no hay escala que corresponda, y ninguna se ofrece. La información que decide es el relato de quien te vio, no un puntaje.

  • Engel — Clasificación de control de crisis

    Clasificación post-tratamiento de epilepsia (I–IV). I libre de crisis discapacitantes · II crisis discapacitantes raras · III mejoría significativa · IV sin mejoría significativa.

Preguntas frecuentes

Tuve sacudidas. ¿Eso significa que fue una convulsión?

No necesariamente. En un desmayo común pueden aparecer unas pocas sacudidas mientras la persona está inconsciente, y confundirlo con epilepsia es de los errores más frecuentes. Lo que separa a los dos es el conjunto: si hubo aviso y de qué tipo, en qué posición estabas, cuánto duró y —sobre todo— si te recuperaste al tiro o quedaste confundido un buen rato.

¿Puedo seguir manejando?

Hasta que te evalúen, no. Después depende del diagnóstico y del riesgo de que se repita, y esa indicación te la debe dar por escrito quien te evalúa. No es un trámite burocrático: es la medida que más protege a terceros.

¿Me van a hacer un electroencefalograma?

Sólo si la historia hace sospechar una crisis. Y conviene saber dos cosas: un electroencefalograma normal NO descarta la epilepsia, y uno con alteraciones menores no la confirma por sí solo. Es un examen que se interpreta junto con el relato, nunca en lugar de él.

Me pasó una sola vez y estoy bien. ¿Igual tengo que ir?

Sí, aunque muy probablemente no sea nada grave. La consulta sirve para descartar las pocas causas que sí importan —sobre todo las del corazón— y para saber si puedes volver a manejar. Un primer episodio bien estudiado ahorra el susto de los siguientes.

¿Por qué me preguntan tanto por lo que vio otra persona y tan poco por lo que sentí yo?

Porque durante el episodio estuviste inconsciente: la información de esos segundos sólo la tiene quien te vio. Tu parte —el aviso previo y cómo despertaste— también importa, y por eso se preguntan las dos.

¿Tienes síntomas?

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Esta información es educativa y no reemplaza la consulta médica. Si presentas síntomas, consulta con un profesional de salud calificado. Clinit no se hace responsable por decisiones tomadas en base exclusiva a este contenido.

Redactado a partir del contenido clínico ya existente en esta aplicación —las guías de crisis epiléptica única, epilepsia focal, epilepsia generalizada, crisis no epilépticas psicógenas y arritmias cardíacas— y de la distinción clínica habitual entre síncope y crisis. Sin cifras de frecuencia, sin dosis y sin puntos de corte. La conducta respecto de conducir debe indicarla por escrito el médico tratante.

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