Saltar al contenido principal
Todas las patologías
Otorrinolaringología
H60H66

Otitis: la del conducto y la del oído medio no son lo mismo

Equipo Clinit

La palabra otitis se usa para dos cuadros distintos que se tratan de manera diferente. La otitis EXTERNA es la infección del conducto auditivo, la parte que va desde afuera hasta el tímpano; se conoce como oído del nadador y duele mucho al tocar la oreja. La otitis MEDIA es la infección del espacio que está detrás del tímpano, muy frecuente en niños, y suele aparecer después de un resfrío.

Distinguirlas importa porque el tratamiento es distinto y porque las medidas de prevención también lo son. Esta guía explica cómo se reconocen, qué hacer y —sobre todo— cuándo consultar sin esperar.

¿Qué es?

El oído tiene tres partes. El oído EXTERNO es la oreja y el conducto que llega hasta el tímpano. El oído MEDIO es la cavidad que hay detrás del tímpano, con los huesecillos, y que se comunica con la nariz por un conducto llamado trompa de Eustaquio. El oído INTERNO es donde están la audición y el equilibrio. La otitis externa y la otitis media afectan las dos primeras y son cuadros diferentes. La OTITIS EXTERNA es una infección de la piel del conducto auditivo. Se favorece con la humedad —de ahí lo de oído del nadador—, con el uso de cotonitos que dañan la piel y arrastran la protección natural del cerumen, con los audífonos intraauriculares y con las dermatitis. Lo que la delata es el dolor al tocar o traccionar la oreja y al masticar, junto con picazón, sensación de oído tapado y a veces secreción. La audición puede bajar por la inflamación del conducto. La OTITIS MEDIA AGUDA es una infección del oído medio, muy común en niños pequeños porque su trompa de Eustaquio es más corta y horizontal. Suele venir después de un resfrío: la mucosidad bloquea la trompa, el oído medio no se ventila y se infecta. Duele de forma intensa y profunda, con fiebre, irritabilidad y a veces pérdida de audición transitoria. Si el tímpano se perfora, el dolor cede de golpe y aparece secreción; eso asusta mucho a las familias y en general el tímpano cierra solo, pero hay que consultar. Hay una tercera situación que conviene conocer: la OTITIS MEDIA CON DERRAME, que es líquido acumulado detrás del tímpano SIN infección activa. No duele y a menudo pasa desapercibida; lo que produce es pérdida de audición. En un niño en edad de aprender a hablar eso importa mucho, y muchas veces se detecta porque sube el volumen de la televisión, no responde al llamado o le va peor en el colegio. Y hay algo que hay que decir con claridad: no toda otitis media necesita antibiótico. En muchos casos, y según la edad, la intensidad y la evolución, se puede observar con buen manejo del dolor. Eso lo decide el médico que examina el oído, no la familia ni una guía.

Síntomas frecuentes

  • Otitis externa: dolor intenso al tocar o tirar de la oreja, y al masticar
  • Otitis externa: picazón en el conducto, sensación de oído tapado, secreción
  • Otitis externa: el conducto se ve estrecho e inflamado; la audición puede bajar
  • Otitis media: dolor profundo del oído, que suele empeorar al acostarse
  • Otitis media: fiebre, decaimiento, irritabilidad
  • Otitis media: aparece durante o después de un resfrío
  • Otitis media: pérdida de audición transitoria, sensación de oído tapado
  • Otitis media: en lactantes, llanto inconsolable, se toma la oreja, no quiere comer, duerme mal
  • Si el tímpano se perfora: el dolor cede bruscamente y aparece secreción por el oído
  • Otitis media con derrame: NO duele, y lo único que se nota es que oye menos
  • En niños: sube el volumen de la televisión, no responde al llamado, retraso o retroceso del lenguaje

¿Qué puedes hacer?

  • Consulta para que examinen el oído: el tratamiento depende de qué otitis es, y eso sólo se sabe mirando
  • Maneja el dolor con lo que tu médico te haya indicado. En otitis el dolor es lo primero que hay que aliviar, incluso antes de decidir sobre antibióticos
  • En otitis externa: mantén el oído SECO. Tapón de baño al ducharse, no nadar mientras dure el cuadro
  • Si te indicaron gotas, aplícalas como te enseñaron y completa los días indicados aunque el dolor ceda antes
  • En otitis media: descansar y mantener buena hidratación; el calor local suele aliviar
  • En niños: consulta si el dolor no cede, si hay fiebre alta o si el niño está muy decaído
  • Después de una otitis media, controla la AUDICIÓN si notas que el niño oye menos: puede quedar líquido detrás del tímpano
  • Si hay otitis a repetición, coméntalo: se estudian causas y hay medidas preventivas
  • En lactantes: dar el biberón con el niño semisentado y no acostado del todo, y evitar la exposición al humo de tabaco
  • Mantén el calendario de vacunas al día

¿Qué debes evitar?

  • NO uses cotonitos. Son la causa más frecuente de otitis externa y de lesiones del conducto y del tímpano
  • No te eches gotas de ningún tipo si tienes o sospechas una perforación del tímpano, ni si sale secreción, sin que te hayan examinado
  • No te eches aceite, agua oxigenada, alcohol ni remedios caseros en el oído
  • No nades ni te mojes el oído mientras tengas otitis externa o secreción
  • No pidas antibióticos «por si acaso»: no toda otitis los necesita y usarlos sin indicación tiene su propio costo
  • No suspendas un antibiótico indicado apenas se pasa el dolor
  • No introduzcas nada en el oído para aliviar la picazón
  • No ignores una pérdida de audición que persiste después de la otitis, sobre todo en un niño pequeño

Qué hacer, paso a paso

Sigue estos pasos en orden mientras agendas tu evaluación.

  1. 1

    Consulta para que examinen el oído: el tratamiento depende de qué otitis es, y eso sólo se sabe mirando

  2. 2

    Maneja el dolor con lo que tu médico te haya indicado. En otitis el dolor es lo primero que hay que aliviar, incluso antes de decidir sobre antibióticos

  3. 3

    En otitis externa: mantén el oído SECO. Tapón de baño al ducharse, no nadar mientras dure el cuadro

  4. 4

    Si te indicaron gotas, aplícalas como te enseñaron y completa los días indicados aunque el dolor ceda antes

  5. 5

    En otitis media: descansar y mantener buena hidratación; el calor local suele aliviar

  6. 6

    En niños: consulta si el dolor no cede, si hay fiebre alta o si el niño está muy decaído

Señales de alarma

Cuándo consultar de urgencia

Busca atención médica inmediata si presentas:

  • Dolor intenso con fiebre alta, decaimiento marcado o rigidez de nuca: consulta de urgencia
  • Inflamación, enrojecimiento o dolor en el HUESO detrás de la oreja, o la oreja se ve despegada hacia adelante: consulta de urgencia
  • Parálisis de un lado de la cara junto con dolor de oído: consulta de urgencia
  • Vértigo intenso, vómitos o pérdida de audición marcada
  • Dolor de cabeza intenso, confusión, somnolencia o crisis convulsiva: llama al 131
  • Secreción con mal olor persistente, o secreción con sangre
  • Otitis externa en una persona con diabetes o con las defensas bajas: se evalúa siempre y sin demora
  • El dolor no mejora después de varios días de tratamiento, o empeora
  • Otitis a repetición, o pérdida de audición que persiste semanas después del episodio

Ante una emergencia llama al 131 (SAMU) o acude al servicio de urgencia más cercano.

Visión general del tratamiento

El diagnóstico se hace mirando el oído con un otoscopio, y eso es todo lo que se necesita en la mayoría de los casos: el aspecto del conducto y del tímpano distingue una otitis externa de una media, y muestra si hay líquido o perforación. Cuando el cuadro se repite, no mejora o hay pérdida de audición, se agrega una audiometría y, en niños, una impedanciometría, que mide cómo se mueve el tímpano y detecta líquido en el oído medio. En la OTITIS EXTERNA lo esencial son tres cosas: control del dolor, tratamiento tópico —gotas indicadas por el médico— y mantener el oído seco. La limpieza del conducto, cuando hace falta, la hace el profesional; no se hace en la casa. El tratamiento por vía general se reserva para situaciones específicas, entre ellas las personas con diabetes o inmunodeprimidas, en quienes esta infección puede complicarse y por eso se evalúan siempre. En la OTITIS MEDIA AGUDA el primer objetivo es el DOLOR, y eso no depende de si se usan antibióticos o no. Respecto de los antibióticos, la conducta actual es selectiva: en algunos casos se indican de entrada —en los más pequeños, en los cuadros intensos, cuando hay compromiso de ambos oídos o secreción— y en otros se puede observar con control, porque una parte importante se resuelve sola. Esa decisión la toma el médico que examinó el oído, considerando la edad y el cuadro. Si se indican, se completan los días señalados. En la OTITIS MEDIA CON DERRAME el manejo suele ser expectante con controles, porque el líquido se reabsorbe solo en muchos casos. Lo que se vigila es la AUDICIÓN, y en niños también el lenguaje y el rendimiento escolar. Cuando el derrame persiste y afecta la audición, se evalúa la instalación de tubos de ventilación, un procedimiento sencillo que resuelve el problema mientras el oído madura. La prevención tiene medidas concretas y efectivas: no usar cotonitos, secar bien el oído después de nadar, tratar la alergia y la congestión nasal, evitar la exposición al humo de tabaco —que es un factor claro en las otitis de repetición en niños—, mantener las vacunas al día y dar el biberón en posición semisentada. Y en quien nada de forma habitual, usar protección adecuada.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si es otitis externa o media?

Una pista útil: si duele al tocar o tirar de la oreja y al masticar, orienta a otitis externa. Si el dolor es profundo, apareció después de un resfrío y hay fiebre, orienta a otitis media. En todo caso se confirma mirando el oído, que es rápido y no duele.

¿Siempre hay que dar antibiótico?

No. En la otitis media la conducta es selectiva: en algunos casos se indican de entrada y en otros se puede observar con control y buen manejo del dolor, porque una parte se resuelve sola. Quien decide es el médico que examinó el oído. Lo que nunca se posterga es el alivio del dolor.

Se le reventó el tímpano y salió líquido. ¿Es grave?

Es alarmante de ver y en general no es grave: el tímpano suele cerrar solo en las semanas siguientes, y muchas veces el dolor cede justo cuando ocurre. Hay que consultar igual para controlar la evolución, mantener el oído seco y no aplicar nada por cuenta propia.

¿Puedo usar cotonitos si me limpio con cuidado?

No conviene. Los cotonitos empujan el cerumen hacia adentro, dañan la piel del conducto y arrastran la protección natural del oído, y son la causa más frecuente de otitis externa. El oído se limpia solo; lo que se ve por fuera se seca con la toalla y nada más.

Mi hijo tiene otitis muy seguido. ¿Qué se puede hacer?

Las otitis de repetición se estudian. Se revisan factores como la exposición al humo de tabaco, la alergia, la congestión nasal, la posición al alimentarse y el estado de las vacunas, y se evalúa la audición. Según lo que se encuentre, existen medidas preventivas y, en algunos casos, la instalación de tubos de ventilación.

Después de la otitis quedó oyendo menos. ¿Se recupera?

Con frecuencia sí: suele quedar líquido detrás del tímpano que se reabsorbe en el transcurso de las semanas siguientes. Lo importante es controlarlo, sobre todo en niños pequeños, porque una pérdida de audición mantenida en la etapa en que se aprende a hablar puede afectar el lenguaje. Si persiste, se evalúa qué corresponde hacer.

¿Tienes síntomas?

Reserva tu hora por Otitis externa y media

Te llevamos a la agenda de Neurología Adultos para que elijas profesional y hora. Puedes atenderte online o presencial en Viña del Mar.

Esta información es educativa y no reemplaza la consulta médica. Si presentas síntomas, consulta con un profesional de salud calificado. Clinit no se hace responsable por decisiones tomadas en base exclusiva a este contenido.

Adaptado de guías clínicas de manejo de la otitis externa aguda y de la otitis media aguda y con derrame de sociedades de otorrinolaringología y pediatría. Guías relacionadas: /patologias/tapon-cerumen, /patologias/hipoacusia-neurosensorial, /patologias/paralisis-facial y /patologias/tinnitus-cronico.

Volver a todas las patologías