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Cardiología
I35.0

Estenosis aórtica: la válvula de salida que se estrechó

Equipo Clinit

La válvula aórtica es la puerta por la que la sangre sale del corazón hacia todo el cuerpo. Se abre en cada latido y se cierra enseguida para que la sangre no vuelva. Cuando esa puerta se endurece y deja de abrirse por completo, el corazón tiene que empujar mucho más fuerte para sacar la misma cantidad de sangre: eso es la estenosis aórtica.

Durante años puede no dar ningún síntoma, porque el corazón compensa engrosando su pared. El punto de inflexión llega cuando aparecen los síntomas: falta de aire, dolor de pecho o desmayos con el esfuerzo. Desde ese momento la enfermedad deja de ser una observación y pasa a ser una decisión de tratamiento, y por eso avisar de esos síntomas es lo más importante que puedes hacer.

¿Qué es?

La válvula aórtica normal tiene tres velos delgados que se abren y se cierran sin esfuerzo. Con el tiempo, en algunas personas esos velos se van engrosando y calcificando —un proceso parecido al que ocurre en las arterias—, se vuelven rígidos y la abertura se estrecha. En otras, la válvula nació con dos velos en lugar de tres, lo que se llama válvula bicúspide; funciona bien durante décadas, pero se desgasta antes, y por eso esas personas suelen presentar el problema a una edad menor. También existe la estenosis de causa reumática, secuela de una fiebre reumática en la infancia, hoy menos frecuente en Chile pero todavía presente. El corazón responde a esa resistencia haciendo lo mismo que un músculo al que se le exige: engrosarse. La pared del ventrículo izquierdo se hace más gruesa, y al principio eso funciona. El costo es que un músculo grueso se vuelve rígido, necesita más oxígeno del que sus propias arterias pueden entregarle y le cuesta llenarse entre latido y latido. De ahí salen los tres síntomas clásicos, y conviene conocerlos porque cada uno tiene su explicación: el DOLOR DE PECHO con el esfuerzo aparece porque el músculo engrosado pide más oxígeno del que recibe; el DESMAYO con el esfuerzo ocurre porque el corazón no logra aumentar el flujo cuando el cuerpo lo necesita; y la FALTA DE AIRE aparece cuando la presión se acumula hacia atrás, hacia los pulmones. Ese trío es la razón por la que en esta enfermedad se insiste tanto en preguntar por síntomas en cada control. Una estenosis severa sin síntomas se vigila; la misma estenosis con síntomas cambia de manejo. La aparición del primer síntoma no es un detalle que se comenta de pasada: es la información que define la conducta. Un matiz importante en las personas mayores: muchas reducen su actividad sin darse cuenta —dejan de subir la escalera, caminan más lento, evitan la subida— y así los síntomas no aparecen porque el esfuerzo tampoco. Por eso a veces la pregunta correcta no es «¿te falta el aire?» sino «¿qué dejaste de hacer este último año?».

Síntomas frecuentes

  • Falta de aire con esfuerzos que antes hacías sin problema: subir una escalera, caminar en subida, cargar bolsas
  • Dolor u opresión en el pecho durante el esfuerzo, que cede al detenerse
  • Mareo o sensación de desvanecimiento al hacer un esfuerzo o al ponerte de pie
  • Desmayo, típicamente durante o inmediatamente después del esfuerzo
  • Cansancio y debilidad que fueron apareciendo de a poco, a lo largo de meses
  • Palpitaciones o sensación de latido irregular
  • Haber reducido tu actividad habitual sin decisión consciente, para no sentirte mal
  • Hinchazón de tobillos o falta de aire al acostarte, cuando la enfermedad está más avanzada
  • A menudo, ningún síntoma durante años: se detecta por un soplo en un control de rutina

¿Qué puedes hacer?

  • Avisa apenas aparezca cualquiera de los tres síntomas clave —falta de aire, dolor de pecho o desmayo con el esfuerzo—, aunque sea leve y aunque el próximo control esté lejos
  • Sé preciso al describir el esfuerzo que te produce síntomas: cuántos pisos, cuántas cuadras, con qué peso. Eso es lo que permite comparar entre controles
  • Cumple las ecocardiografías de seguimiento en el plazo que te indiquen, aunque estés sin síntomas. Es la forma de ver cuánto avanza
  • Cuéntale a tu médico si dejaste de hacer cosas que antes hacías: puede ser un síntoma disfrazado de costumbre
  • Mantén una buena higiene dental y controles con el dentista: una válvula enferma es más susceptible a infecciones que llegan por la sangre
  • Avisa siempre que tienes una enfermedad de la válvula antes de cualquier procedimiento dental, quirúrgico o invasivo
  • Controla la presión, el colesterol, la diabetes y deja el cigarrillo: no revierten la estenosis, pero cuidan el resto del corazón y de las arterias
  • Mantente activo dentro de lo que tu cardiólogo te indique. Lo que se restringe es el esfuerzo intenso, no el movimiento

¿Qué debes evitar?

  • No hagas esfuerzos intensos ni ejercicio competitivo sin que tu cardiólogo lo autorice: en la estenosis severa el esfuerzo extremo es justamente el momento de riesgo
  • No minimices un desmayo con el esfuerzo. Es de los síntomas que más peso tiene en la decisión de tratar
  • No supongas que «un soplo desde chico» significa que no hay nada que hacer ahora. Una válvula bicúspide se desgasta con los años y necesita seguimiento
  • No dejes de asistir a los controles porque te sientes bien: el objetivo del seguimiento es detectar el cambio antes de que te haga daño
  • No te automediques con antiinflamatorios ni con vasodilatadores por tu cuenta: algunos medicamentos que sirven en otras enfermedades del corazón pueden ser mal tolerados acá
  • No postergues un tratamiento dental por miedo: lo que hay que hacer es avisar de la válvula, no evitar al dentista

Qué hacer, paso a paso

Sigue estos pasos en orden mientras agendas tu evaluación.

  1. 1

    Avisa apenas aparezca cualquiera de los tres síntomas clave —falta de aire, dolor de pecho o desmayo con el esfuerzo—, aunque sea leve y aunque el próximo control esté lejos

  2. 2

    Sé preciso al describir el esfuerzo que te produce síntomas: cuántos pisos, cuántas cuadras, con qué peso. Eso es lo que permite comparar entre controles

  3. 3

    Cumple las ecocardiografías de seguimiento en el plazo que te indiquen, aunque estés sin síntomas. Es la forma de ver cuánto avanza

  4. 4

    Cuéntale a tu médico si dejaste de hacer cosas que antes hacías: puede ser un síntoma disfrazado de costumbre

  5. 5

    Mantén una buena higiene dental y controles con el dentista: una válvula enferma es más susceptible a infecciones que llegan por la sangre

  6. 6

    Avisa siempre que tienes una enfermedad de la válvula antes de cualquier procedimiento dental, quirúrgico o invasivo

Señales de alarma

Cuándo consultar de urgencia

Busca atención médica inmediata si presentas:

  • Desmayo o pérdida de conocimiento, sobre todo si ocurrió con el esfuerzo: consulta de urgencia el mismo día
  • Dolor de pecho opresivo que no cede con el reposo: llama al 131
  • Falta de aire brusca e intensa, o que no te deja acostarte: llama al 131
  • Síntomas que aparecen con esfuerzos cada vez menores en pocas semanas
  • Palpitaciones sostenidas junto con mareo o dolor de pecho
  • Fiebre persistente sin causa clara, sobre todo después de un procedimiento dental o quirúrgico: puede ser una infección de la válvula y hay que estudiarla pronto
  • Debilidad de un lado del cuerpo o dificultad brusca para hablar: llama al 131

Ante una emergencia llama al 131 (SAMU) o acude al servicio de urgencia más cercano.

Visión general del tratamiento

El diagnóstico parte por un soplo que se escucha en el examen y se confirma con la ECOCARDIOGRAFÍA, que mide cuánto se estrechó la abertura, con cuánta presión el corazón tiene que empujar y cómo está el músculo. Ese examen es también el que se repite en el seguimiento, con una frecuencia que depende de la severidad. Según el caso se agregan una prueba de esfuerzo supervisada en personas sin síntomas, una tomografía para medir el calcio de la válvula y planificar un procedimiento, y un estudio de las arterias coronarias antes de cualquier intervención. No existe hoy un medicamento que abra la válvula ni que detenga su calcificación. Los fármacos sirven para tratar lo que la acompaña —la presión, el colesterol, la insuficiencia cardíaca cuando aparece— y para manejar síntomas, pero el tratamiento de la estenosis significativa con síntomas es REEMPLAZAR la válvula. Que no haya pastilla para esto no es una mala noticia: el reemplazo funciona muy bien. Hay dos caminos. La cirugía de reemplazo valvular es la vía clásica: se abre el tórax, se retira la válvula enferma y se implanta una prótesis, que puede ser mecánica —muy duradera pero que exige anticoagulación de por vida— o biológica, que no la exige pero se desgasta con los años. El otro camino es el implante valvular por CATÉTER, conocido como TAVI: se llega hasta la válvula por una arteria, habitualmente de la ingle, y se despliega ahí una válvula nueva sin abrir el tórax. La elección entre uno y otro depende de la edad, del riesgo quirúrgico, de la anatomía y de las preferencias de la persona, y en los centros donde se hacen ambos la decisión la toma un equipo con cardiólogos y cirujanos en conjunto contigo. Después del reemplazo el seguimiento continúa: controles periódicos con ecocardiografía, cuidado dental estricto y, en las prótesis mecánicas, control de la anticoagulación.

Cómo medimos tu evolución

La clase funcional NYHA describe con cuánto esfuerzo aparece la falta de aire, y en esta enfermedad es especialmente útil porque el cambio de una clase a otra entre dos controles es muchas veces la primera señal de que la válvula avanzó. La escala FRAIL es un cuestionario breve de fragilidad; se aplica sobre todo en personas mayores cuando se está evaluando un reemplazo valvular, porque la decisión entre cirugía abierta y procedimiento por catéter no depende sólo del corazón sino de la reserva general de la persona.

  • NYHA — Clase funcional (insuficiencia cardíaca)

    Clasificación funcional de la New York Heart Association. I = sin limitación · II = limitación leve · III = limitación marcada · IV = síntomas en reposo.

  • FRAIL — Escala de fragilidad (cuestionario)

    5 ítems (Fatiga, Resistencia, Ambulación, Enfermedades, Pérdida de peso). 0 robusto · 1–2 pre-frágil · ≥3 frágil.

    Portal del paciente →

Preguntas frecuentes

Tengo estenosis aórtica y no siento nada. ¿Hay que operar igual?

No necesariamente. En muchas personas sin síntomas la conducta es vigilar con ecocardiografías periódicas, porque el reemplazo tiene sus propios riesgos y no conviene adelantarlo sin necesidad. Hay excepciones en que se indica antes, y por eso el seguimiento es con especialista. Lo que sí cambia todo es la aparición del primer síntoma: por eso se insiste tanto en que lo avises.

¿Cuál prótesis es mejor, la mecánica o la biológica?

No hay una mejor en abstracto: hay una mejor para cada persona. La mecánica dura mucho más pero obliga a anticoagularse de por vida, con los controles y los cuidados que eso implica. La biológica no exige anticoagulación permanente pero se desgasta con los años y puede requerir un segundo procedimiento. El peso de cada cosa cambia según tu edad, tu actividad, si planeas un embarazo y qué te resulta más llevadero: es una decisión que se conversa contigo.

¿Qué es el TAVI?

Es el implante de una válvula nueva llegando por dentro de una arteria, sin abrir el tórax y sin detener el corazón. Se desarrolló primero para personas en las que la cirugía era de muy alto riesgo y hoy su uso es más amplio. Si es una opción en tu caso lo define el equipo tratante mirando tu anatomía, tu edad y tu riesgo quirúrgico.

¿Puedo hacer ejercicio?

Depende de la severidad. En las formas leves y moderadas habitualmente se puede hacer actividad física regular. En la estenosis severa se restringe el esfuerzo intenso y el deporte competitivo, porque es el momento en que el corazón no logra aumentar el flujo. Pero mantenerse activo dentro de lo indicado es importante y no equivale a hacer reposo: pide que te definan los límites concretos.

¿Por qué me insisten tanto con el dentista?

Porque una válvula enferma o una prótesis son un terreno donde las bacterias que entran a la sangre pueden asentarse y producir una infección grave llamada endocarditis. La higiene dental cotidiana y los controles reducen ese riesgo, y en ciertos casos se indica un antibiótico antes de determinados procedimientos. Por eso hay que avisar siempre de la válvula, en el dentista y en cualquier intervención.

¿Tienes síntomas?

Agenda con Dr. Angelo Bravo

Es quien trata Estenosis valvular aórtica en Clinit. Ves sus horas y reservas en el mismo paso. Puedes atenderte online o presencial en Viña del Mar.

Esta información es educativa y no reemplaza la consulta médica. Si presentas síntomas, consulta con un profesional de salud calificado. Clinit no se hace responsable por decisiones tomadas en base exclusiva a este contenido.

Adaptado de las guías de manejo de las valvulopatías de la Sociedad Europea de Cardiología y la Asociación Europea de Cirugía Cardiotorácica (ESC/EACTS). Guías relacionadas: /patologias/insuficiencia-cardiaca, /patologias/cardiopatia-coronaria, /patologias/arritmias-cardiacas y /patologias/dolor-toracico.

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