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Otorrinolaringología
H81.0

Enfermedad de Menière: crisis de vértigo con el oído comprometido

Equipo Clinit

La enfermedad de Menière es un trastorno del oído interno que produce crisis de vértigo intenso —la sensación de que todo gira— acompañadas de tres cosas en el mismo oído: pérdida de audición que fluctúa, zumbido y sensación de oído tapado o con presión.

Esa combinación es la que la distingue del vértigo posicional, que es mucho más frecuente y no compromete la audición. La enfermedad de Menière es impredecible y eso es parte de lo difícil: las crisis aparecen sin aviso y duran horas. Tiene tratamiento, y el objetivo realista es reducir la frecuencia y la intensidad de las crisis y proteger la audición.

¿Qué es?

El oído interno contiene un sistema de conductos llenos de líquido que cumple dos funciones a la vez: la audición y el equilibrio. En la enfermedad de Menière hay un aumento de la presión de ese líquido, lo que altera el funcionamiento de ambos sistemas. Por eso los síntomas del equilibrio y de la audición aparecen juntos y en el mismo oído. La crisis típica es bastante reconocible. Muchas veces empieza con un aviso: el oído se tapa, aumenta el zumbido y la audición baja. Después llega el vértigo, intenso, con todo girando, acompañado de náuseas y vómitos, sudoración y necesidad de quedarse inmóvil. Dura horas —no segundos como el vértigo posicional, ni días completos como una neuritis vestibular— y después cede, dejando a la persona agotada y con inestabilidad por un tiempo. Entre crisis puede haber períodos largos sin ningún síntoma. La audición es la parte que más importa cuidar. Al principio fluctúa: baja durante las crisis y se recupera después, sobre todo en los tonos graves. Con el tiempo y las crisis repetidas puede ir quedando una pérdida permanente, y ése es el motivo por el que el tratamiento no espera. El zumbido tiende a hacerse más constante por la misma razón. Un fenómeno poco conocido y que conviene nombrar, porque asusta mucho, son las llamadas crisis de caída: episodios en que la persona cae bruscamente sin perder la conciencia, como si la empujaran. Ocurren en algunos casos avanzados y son motivo de consulta prioritaria, tanto por el riesgo de lesionarse como porque cambian el manejo. Es importante decir que no todo vértigo con zumbido es Menière: hay que descartar otras causas, y el diagnóstico se apoya en criterios que exigen un número de crisis y una pérdida auditiva documentada con audiometría. Por eso el registro de los episodios que lleva el paciente vale tanto.

Síntomas frecuentes

  • Crisis de vértigo intenso, con todo girando, que duran horas
  • Náuseas y vómitos durante la crisis, con necesidad de quedarse inmóvil
  • Pérdida de audición en un oído, que fluctúa: baja en las crisis y se recupera después
  • Zumbido en ese mismo oído, que suele aumentar antes o durante la crisis
  • Sensación de oído tapado o con presión, muchas veces como aviso previo
  • Molestia con los sonidos fuertes, o distorsión de los sonidos en el oído afectado
  • Inestabilidad y agotamiento durante horas o días después de la crisis
  • Períodos largos sin ningún síntoma entre una crisis y otra
  • Ansiedad anticipatoria: miedo a que aparezca una crisis en un lugar público o manejando
  • En algunos casos avanzados: caídas bruscas sin perder la conciencia

¿Qué puedes hacer?

  • Consulta con otorrinolaringología: el diagnóstico requiere audiometría y descartar otras causas de vértigo
  • LLEVA UN REGISTRO de las crisis: fecha, hora, cuánto duró, qué oído, si hubo aviso previo, qué comiste o qué pasó antes. Es el dato que más sirve para ajustar el tratamiento
  • Durante la crisis: quédate quieto, acostado de lado en un lugar seguro, con poca luz, y espera. Moverse empeora el vértigo
  • Cuida la hidratación durante y después de la crisis, sobre todo si hubo vómitos
  • Reduce la sal de la dieta si tu médico te lo indica: es una de las medidas más usadas, y funciona mejor cuando es constante y no sólo en los días malos
  • Observa si la cafeína, el alcohol, el tabaco o el estrés se relacionan con tus crisis, y anótalo en el registro
  • Duerme lo suficiente y mantén horarios regulares: la falta de sueño es un desencadenante frecuente
  • NO MANEJES si estás con síntomas o si tus crisis aparecen sin aviso: conversa este punto expresamente con tu médico
  • Hazte los controles de audición que te indiquen aunque estés bien: es la forma de vigilar lo que hay que proteger
  • Pregunta por rehabilitación vestibular si te queda inestabilidad entre las crisis: ayuda bastante

¿Qué debes evitar?

  • No manejes, no subas escaleras, no uses herramientas ni nades solo si tienes crisis sin aviso previo
  • No trates de caminar o moverte durante una crisis intensa: además de empeorar el mareo, es cuando ocurren las caídas
  • No abandones la dieta baja en sal apenas mejoras: su efecto depende de la constancia
  • No te automediques con lo que te sirvió una vez ni compartas medicamentos con otra persona con vértigo
  • No uses de forma prolongada los medicamentos que suprimen el mareo sin indicación: usados por mucho tiempo impiden que el cerebro se adapte y prolongan la inestabilidad
  • No supongas que todo mareo tuyo es Menière: pueden coexistir otras causas y algunas tienen tratamiento propio y rápido
  • No te aísles ni dejes de hacer tu vida entre crisis: el miedo anticipatorio termina limitando más que la enfermedad

Qué hacer, paso a paso

Sigue estos pasos en orden mientras agendas tu evaluación.

  1. 1

    Consulta con otorrinolaringología: el diagnóstico requiere audiometría y descartar otras causas de vértigo

  2. 2

    LLEVA UN REGISTRO de las crisis: fecha, hora, cuánto duró, qué oído, si hubo aviso previo, qué comiste o qué pasó antes. Es el dato que más sirve para ajustar el tratamiento

  3. 3

    Durante la crisis: quédate quieto, acostado de lado en un lugar seguro, con poca luz, y espera. Moverse empeora el vértigo

  4. 4

    Cuida la hidratación durante y después de la crisis, sobre todo si hubo vómitos

  5. 5

    Reduce la sal de la dieta si tu médico te lo indica: es una de las medidas más usadas, y funciona mejor cuando es constante y no sólo en los días malos

  6. 6

    Observa si la cafeína, el alcohol, el tabaco o el estrés se relacionan con tus crisis, y anótalo en el registro

Señales de alarma

Cuándo consultar de urgencia

Busca atención médica inmediata si presentas:

  • Pérdida BRUSCA de audición: es una urgencia otorrinolaringológica y se consulta el mismo día
  • Vértigo junto con dolor de cabeza intenso y súbito, visión doble, dificultad para hablar, debilidad de un lado del cuerpo o entumecimiento de la cara: llama al 131
  • Vértigo con dificultad para tragar, con caídas hacia un lado al caminar o con incapacidad de mantenerse en pie: llama al 131
  • Caídas bruscas sin pérdida de conciencia: consulta pronto, cambian el manejo
  • Vómitos que impiden retener líquidos, con signos de deshidratación
  • Crisis mucho más frecuentes o más intensas que lo habitual
  • Fiebre, dolor de oído o secreción por el oído
  • Vértigo después de un golpe en la cabeza

Ante una emergencia llama al 131 (SAMU) o acude al servicio de urgencia más cercano.

Visión general del tratamiento

El diagnóstico combina la historia clínica —el patrón de crisis es muy característico— con la AUDIOMETRÍA, que debe documentar la pérdida auditiva, idealmente durante o poco después de una crisis. Se agregan pruebas de función vestibular y, en muchos casos, una resonancia para descartar otras causas. No hay un examen único que confirme la enfermedad: el diagnóstico es clínico y se apoya en criterios establecidos, y por eso el registro de las crisis del propio paciente es parte de la evidencia. El tratamiento se organiza en escalones y empieza por lo menos invasivo. La base son las MEDIDAS DE ESTILO DE VIDA: reducción de la sal de forma constante, hidratación adecuada, moderar cafeína y alcohol, dejar el tabaco, dormir bien y manejar el estrés. Suenan simples y en esta enfermedad son parte real del tratamiento. Sobre esa base se agrega el manejo farmacológico, que tiene dos objetivos distintos: aliviar la crisis aguda —náuseas y vértigo— y prevenir nuevas crisis. Qué medicamentos corresponden, en qué momento y por cuánto tiempo lo define tu médico; esta guía no los nombra ni indica dosis. Cuando las crisis siguen a pesar de lo anterior, existen tratamientos de segundo escalón que se aplican directamente en el oído, y más adelante procedimientos quirúrgicos. La decisión considera cuántas crisis hay, cuánto incapacitan, cómo está la audición del oído afectado y del otro, y qué está dispuesta a asumir la persona: algunos de esos tratamientos controlan muy bien el vértigo pero pueden afectar la audición, y por eso la conversación sobre riesgos y beneficios es central y no un trámite. La REHABILITACIÓN VESTIBULAR merece mención aparte. No sirve para detener las crisis, pero sí para la inestabilidad que queda entre ellas, que muchas veces es lo que más limita el día a día. Se hace con kinesiología especializada y funciona mejor cuando no se abusa de los medicamentos que suprimen el mareo, porque el cerebro necesita el estímulo para adaptarse. Y hay dos aspectos que se subestiman. Uno es la AUDICIÓN: se vigila con audiometrías periódicas y se trata con audífonos cuando corresponde, sin esperar a que la pérdida sea grande. El otro es el IMPACTO EMOCIONAL: la impredecibilidad genera ansiedad anticipatoria y muchas personas terminan restringiendo su vida más de lo que la enfermedad exige. Eso se aborda, y abordarlo mejora la vida más de lo que la gente espera.

Cómo medimos tu evolución

El inventario de discapacidad por mareo (DHI) mide cuánto limita el vértigo en la vida diaria, en lo físico, lo funcional y lo emocional, y se repite en los controles para ver si el tratamiento está sirviendo más allá del número de crisis. El THI hace lo mismo con el zumbido, que en esta enfermedad suele volverse el síntoma más constante. El HHIE evalúa el impacto de la pérdida de audición en la vida diaria, y se aplica porque proteger y compensar la audición es una de las metas del tratamiento.

  • DHI — Dizziness Handicap Inventory

    25 ítems (No=0, A veces=2, Sí=4). Mide el impacto del vértigo en las esferas funcional (F), emocional (E) y física (P). Total 0–100. 0–16 sin discapacidad · 17–34 leve · 35–52 moderada · ≥53 grave.

    Portal del paciente →
  • THI — Tinnitus Handicap Inventory (discapacidad por acúfeno)

    ⚠️ Instrumento con situación de licencia NO RESUELTA: se publicó en una revista con copyright (Newman CW, Jacobson GP, Spitzer JB. Arch Otolaryngol Head Neck Surg 1996;122(2):143–148) y hoy circula íntegro y sin condición explícita de uso en sitios de sociedades y hospitales, sin que se haya podido encontrar una autorización de reproducción escrita ni una declaración de dominio público. Mientras la contradicción siga en pie se trata como instrumento con dueño: aplíquelo con el material que corresponda y registre acá el puntaje total. Es el instrumento de referencia para medir cuánto DISCAPACITA el acúfeno —el zumbido o pitido en los oídos que el paciente escucha sin que haya un sonido externo—: 25 preguntas con respuesta Sí (4) / A veces (2) / No (0), total 0–100, repartidas en tres subescalas —funcional, emocional y catastrófica—. A mayor puntaje, mayor discapacidad. Graduación publicada por la British Association of Otolaryngologists, Head and Neck Surgeons (McCombe et al., Clin Otolaryngol 2001;26(5):388–393): 0–16 muy leve · 18–36 leve · 38–56 moderado · 58–76 severo · 78–100 catastrófico. Ojo con dos cosas al citarla: esos grados son de McCombe y NO del artículo original de Newman, y buena parte de la literatura en español usa un esquema de 4 grados que funde los dos últimos en «severa 58–100». Este sistema tampoco declara umbral de cambio clínicamente significativo, porque hay dos en disputa —20 puntos (Newman et al. 1998) y 7 puntos (Zeman et al. 2011)— y publicar uno solo sería elegir por el clínico. HAY VERSIÓN CHILENA con los 25 ítems en nuestro español y acceso abierto: Peña Martínez A, Rev Otorrinolaringol Cir Cabeza Cuello 2006;66:232–235 (homologación lingüística nacional), con validación psicométrica posterior en población chilena (Der C et al., Int Tinnitus J 2012;17(2):146–151). Nota: como cada ítem puntúa 0, 2 o 4, el total del THI siempre es PAR.

  • HHIE — Hearing Handicap Inventory for the Elderly

    25 preguntas Sí/A veces/No (4/2/0). Impacto social y emocional de la hipoacusia en adultos mayores. 0–16 sin discapacidad · 18–42 leve-moderada · >42 significativa.

    Portal del paciente →

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo que el vértigo posicional?

No, y la diferencia es clara. El vértigo posicional aparece con los cambios de posición de la cabeza, dura segundos y NO afecta la audición; además tiene un tratamiento con maniobras que suele resolverlo rápido. La enfermedad de Menière produce crisis de horas y compromete el oído: pérdida de audición fluctuante, zumbido y sensación de oído tapado.

¿Voy a quedar sordo de ese oído?

La audición fluctúa al principio y con el tiempo puede ir quedando una pérdida permanente en el oído afectado, aunque el grado varía mucho de una persona a otra. Por eso el tratamiento se inicia sin esperar y se hacen audiometrías periódicas: la meta no es sólo reducir el vértigo, es proteger la audición mientras se pueda.

¿La dieta sin sal sirve de verdad o es un mito?

Es una de las medidas más utilizadas y forma parte del manejo estándar en la mayoría de las recomendaciones. Su efecto depende mucho de la constancia: reducir la sal sólo en los días malos no rinde. Cuánta reducción corresponde en tu caso lo define tu médico, sobre todo si tienes otras enfermedades.

¿Puedo manejar?

Es una conversación obligatoria con tu médico y depende de si tus crisis tienen aviso previo y de cuán frecuentes son. Una crisis de vértigo intenso al volante es peligrosa para ti y para otros. Muchas personas pueden seguir manejando con precauciones; otras deben suspenderlo mientras la enfermedad no esté controlada.

¿Me va a dar en el otro oído?

En una parte de las personas la enfermedad llega a comprometer los dos oídos, aunque lo más frecuente es que se mantenga en uno. Es una de las razones por las que se hacen controles de audición periódicos y por las que la decisión sobre tratamientos que pueden afectar la audición se toma con cuidado.

Vivo con miedo a que me dé una crisis en la calle. ¿Es normal?

Es muy frecuente y merece tratarse. La impredecibilidad de esta enfermedad genera ansiedad anticipatoria, y muchas personas terminan dejando de salir, de trabajar o de ver gente. Dilo en la consulta: se aborda, y hacerlo suele devolver más vida que cualquier otra medida.

¿Tienes síntomas?

Agenda con Francisca Molina

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Esta información es educativa y no reemplaza la consulta médica. Si presentas síntomas, consulta con un profesional de salud calificado. Clinit no se hace responsable por decisiones tomadas en base exclusiva a este contenido.

Adaptado de los criterios diagnósticos de enfermedad de Menière de la Sociedad Bárány y de guías de manejo de sociedades de otorrinolaringología. Guías relacionadas: /patologias/vppb-vertigo-posicional, /patologias/neuritis-vestibular, /patologias/hipoacusia-neurosensorial, /patologias/tinnitus-cronico y /patologias/mareo-funcional-pppd.

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