Dolor de pecho: cuándo es urgencia y cuándo no
Equipo Clinit
Antes que nada, lo urgente: si tienes un dolor opresivo en el centro del pecho que dura más de unos minutos, o que se acompaña de sudoración fría, náuseas, falta de aire o se va al brazo, al cuello o a la mandíbula, llama al 131 ahora. No manejes, no esperes a ver si se pasa y no busques más información. Puedes volver a leer esto después.
Dicho eso: el dolor de pecho no es una enfermedad, es un síntoma, y tiene muchas causas. La mayoría de las veces no es el corazón —es muscular, de la columna, digestivo, respiratorio o de origen ansioso—. Esta guía no sirve para diagnosticarte: sirve para que sepas qué contar en la consulta y, sobre todo, para que reconozcas las señales que no admiten espera.
¿Qué es?
Dentro y alrededor del tórax hay muchas estructuras que pueden doler: el corazón y sus arterias, la aorta, los pulmones y sus membranas, el esófago, el estómago, las costillas y sus cartílagos, los músculos, los nervios que salen de la columna cervical y dorsal, y la piel. Todas comparten en parte las mismas vías nerviosas, y por eso un dolor del esófago puede sentirse igual que uno del corazón. Esa superposición es la razón por la que ni tú ni un médico pueden distinguirlas sólo por la descripción: hace falta un electrocardiograma y a veces exámenes de sangre. Aun así, hay patrones que orientan y vale la pena conocerlos. El dolor de origen CORONARIO suele describirse como un peso, una opresión o algo que aprieta en el centro del pecho más que como una punzada; dura minutos; aparece con el esfuerzo, con el frío o con una emoción fuerte; puede irse al brazo, al cuello o a la mandíbula; y se acompaña de sudoración fría, náuseas o falta de aire. El dolor MUSCULAR o de la pared del tórax suele ser punzante y localizado en un punto que puedes señalar con un dedo, cambia con la posición o al respirar hondo, y duele al apretar con la mano. El dolor DIGESTIVO es más bien una quemazón que sube desde la boca del estómago, se relaciona con las comidas o con acostarse, y a veces se acompaña de sabor ácido. El dolor PLEURAL, de la membrana que envuelve el pulmón, aumenta claramente al inspirar profundo o al toser. Y el de origen ANSIOSO suele venir con respiración agitada, hormigueo en manos y alrededor de la boca, y sensación de miedo intenso; es un dolor real y no imaginado, y también merece tratamiento. Una advertencia importante: hay presentaciones que no calzan con el patrón coronario clásico y sin embargo lo son. En las mujeres el infarto se manifiesta con más frecuencia como falta de aire, cansancio extremo, malestar en la boca del estómago o dolor de espalda. En las personas con diabetes y en los adultos mayores puede doler poco o nada. Por eso el criterio práctico no es «¿mi dolor calza con la descripción?», sino: ante un malestar torácico nuevo, intenso o que no se explica, se consulta.
Síntomas frecuentes
- Opresión, peso o sensación de que algo aprieta en el centro del pecho
- Dolor que se irradia al brazo izquierdo, a los dos brazos, al cuello, a la mandíbula, a los dientes o a la espalda
- Punzada localizada en un punto, que puedes señalar con un dedo y que duele al apretarlo
- Dolor que cambia al respirar hondo, al toser o al mover el tronco
- Ardor o quemazón que sube desde la boca del estómago, con sabor ácido
- Dolor que aparece con el esfuerzo y cede al detenerse
- Dolor acompañado de sudoración fría, náuseas, vómitos o palidez
- Falta de aire junto con la molestia
- Palpitaciones, mareo o sensación de desmayo
- Respiración agitada, hormigueo en las manos o alrededor de la boca y sensación de miedo intenso
¿Qué puedes hacer?
- Ante un dolor opresivo que no cede en pocos minutos, o con sudoración, náuseas o falta de aire, llama al 131 y quédate en reposo. La ambulancia empieza a tratarte antes de llegar al hospital
- Si el dolor cedió pero fue intenso o distinto a todo lo que habías sentido, consulta igual el mismo día
- Anota lo que puedas del episodio: qué estabas haciendo, cuánto duró, dónde exactamente dolía, si se fue a otra parte y qué lo hizo mejorar o empeorar. Esa descripción vale muchísimo en la consulta
- Cuenta tus factores de riesgo sin minimizarlos: presión, colesterol, diabetes, tabaco, antecedentes familiares de infarto temprano
- Lleva la lista de tus medicamentos y de cualquier suplemento o producto estimulante que estés usando
- Si ya tienes diagnóstico de angina y tu médico te indicó qué hacer ante una crisis, sigue esa indicación exacta
- Si el estudio descartó una causa cardíaca y el dolor persiste, vuelve a consultar: descartar el corazón no es lo mismo que quedarse sin explicación
¿Qué debes evitar?
- No esperes «a ver si se pasa» cuando el dolor es opresivo y sostenido. El tiempo es músculo cardíaco
- No manejes tú mismo al hospital ni te vayas caminando
- No descartes que sea el corazón porque eres joven, porque haces deporte o porque no calza con lo que leíste
- No tomes medicamentos de otra persona «para el corazón» ni antiácidos como prueba diagnóstica: que mejore con un antiácido no descarta un problema cardíaco
- No fumes ni consumas estimulantes durante un episodio de dolor
- No te quedes tranquilo sólo porque un electrocardiograma en reposo salió normal si el dolor aparece con el esfuerzo: puede ser normal en reposo y alterarse recién al exigirle
- No supongas que «son los nervios» sin haberlo estudiado, sobre todo si tienes factores de riesgo
Qué hacer, paso a paso
Sigue estos pasos en orden mientras agendas tu evaluación.
- 1
Ante un dolor opresivo que no cede en pocos minutos, o con sudoración, náuseas o falta de aire, llama al 131 y quédate en reposo. La ambulancia empieza a tratarte antes de llegar al hospital
- 2
Si el dolor cedió pero fue intenso o distinto a todo lo que habías sentido, consulta igual el mismo día
- 3
Anota lo que puedas del episodio: qué estabas haciendo, cuánto duró, dónde exactamente dolía, si se fue a otra parte y qué lo hizo mejorar o empeorar. Esa descripción vale muchísimo en la consulta
- 4
Cuenta tus factores de riesgo sin minimizarlos: presión, colesterol, diabetes, tabaco, antecedentes familiares de infarto temprano
- 5
Lleva la lista de tus medicamentos y de cualquier suplemento o producto estimulante que estés usando
- 6
Si ya tienes diagnóstico de angina y tu médico te indicó qué hacer ante una crisis, sigue esa indicación exacta
Señales de alarma
Cuándo consultar de urgencia
Busca atención médica inmediata si presentas:
- Dolor opresivo en el centro del pecho que dura más de unos minutos o aparece en reposo: llama al 131
- Dolor de pecho con sudoración fría, náuseas, vómitos, palidez o falta de aire: llama al 131
- Dolor que se irradia al brazo, al cuello o a la mandíbula: llama al 131
- Dolor desgarrante e intensísimo, que aparece de golpe y se va a la espalda: llama al 131
- Falta de aire brusca e intensa, con o sin dolor: llama al 131
- Desmayo o pérdida de conocimiento junto con el dolor
- Toser sangre, o dolor de pecho que aumenta al respirar junto con hinchazón dolorosa de una pierna
- Fiebre alta con dolor de pecho y dificultad para respirar
- En una persona con diabetes o de edad avanzada: malestar general intenso, sudoración o confusión sin explicación, aunque no haya dolor
Ante una emergencia llama al 131 (SAMU) o acude al servicio de urgencia más cercano.
Visión general del tratamiento
Frente a un dolor de pecho, lo primero no es tratar sino DESCARTAR lo urgente, y para eso existe un orden. En la urgencia se realiza de inmediato un electrocardiograma y se toman exámenes de sangre que detectan daño del músculo cardíaco; según lo que muestren, se activa el tratamiento del infarto o se continúa el estudio. También se descartan otras causas graves —un coágulo en el pulmón, un problema de la aorta, un neumotórax— con los exámenes que correspondan. Cuando se descarta lo agudo, el estudio sigue según lo que la historia sugiera. Si el dolor aparece con el esfuerzo, se evalúa la circulación coronaria con una prueba de esfuerzo, una imagen de las arterias u otro examen funcional. Si el patrón orienta al esófago o al estómago, se estudia por ahí. Si duele al apretar y cambia con la posición, se maneja como dolor de la pared torácica, con analgesia, calor local y kinesiología cuando corresponde. Si el cuadro es de crisis de angustia, el tratamiento es psicológico y a veces farmacológico, y funciona: no es un diagnóstico de descarte ni una forma amable de decir que no hay nada. El tratamiento, entonces, es el de la causa, y ninguna guía puede indicarlo sin saber cuál es. Lo que sí se puede afirmar es lo transversal: controlar presión, colesterol, azúcar y tabaco reduce el riesgo del origen más temido, y consultar temprano transforma por completo el desenlace cuando ese origen es el corazón.
Cómo medimos tu evolución
La escala visual analógica (EVA) registra cuánto duele en una línea de cero a diez; sirve para comparar entre episodios y para ver si el tratamiento está sirviendo, y es especialmente útil cuando el dolor es recurrente. El SCORE2 estima tu riesgo cardiovascular a diez años a partir de la edad, la presión, el colesterol y el tabaco: no diagnostica la causa del dolor, pero ayuda a decidir con cuánta profundidad conviene estudiar el corazón en tu caso.
- Portal del paciente →
EVA — Escala Visual Analógica del dolor
Intensidad del dolor en escala 0 (sin dolor) a 10 (peor dolor imaginable).
SCORE2 / SCORE2-OP — Riesgo cardiovascular a 10 años
Estima el riesgo de evento cardiovascular fatal y no fatal a 10 años (guía europea ESC 2021) en prevención primaria. El porcentaje se obtiene de la calculadora o tabla SCORE2 (SCORE2-OP en personas de 70 años o más) según edad, sexo, tabaquismo, presión arterial sistólica y colesterol no-HDL; aquí se registra la banda de riesgo obtenida (umbrales ajustados por edad). Útil en HTA, dislipidemia y DM2 sin enfermedad cardiovascular establecida.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si es el corazón o si son los músculos?
En la casa, con certeza, no se puede saber. Orientan a la pared torácica: la punzada localizada que puedes señalar con un dedo, que duele al apretar y que cambia al respirar o al moverte. Orientan al corazón: la opresión central, que se va al brazo o a la mandíbula, con sudoración fría y que aparece con el esfuerzo. Pero las excepciones existen en las dos direcciones, y por eso el criterio es consultar ante la duda.
Me hicieron un electrocardiograma y salió normal. ¿Puedo quedarme tranquilo?
Depende. Un electrocardiograma normal tomado FUERA del episodio no descarta una enfermedad coronaria, porque puede alterarse sólo cuando al corazón se le exige. Por eso, cuando el dolor aparece con el esfuerzo, el estudio suele continuar con una prueba que reproduzca ese esfuerzo o con una imagen de las arterias. Pregunta explícitamente si el estudio quedó completo.
Me da dolor de pecho cuando estoy angustiado. ¿Es real?
Es completamente real: el dolor existe y se siente igual de intenso. Lo que ocurre es que su origen es la respuesta del cuerpo a la angustia y no una obstrucción de una arteria. Tiene tratamiento eficaz y merece atención propia. Lo único que hay que cuidar es no atribuirlo a los nervios sin haberlo estudiado, sobre todo si tienes factores de riesgo cardiovascular.
Ya fui a urgencias por esto y me dijeron que no era el corazón. ¿Vuelvo si me pasa de nuevo?
Si el dolor es igual al de esa vez y ya fue estudiado, lo que corresponde es seguir el estudio de la causa en consulta y no volver a la urgencia cada vez. Pero si el dolor es más intenso, distinto, dura más, aparece en reposo o se acompaña de sudoración, falta de aire o desmayo, se consulta de nuevo: un estudio previo normal no protege para siempre.
¿Por qué me preguntan tanto por el esfuerzo?
Porque la relación con el esfuerzo es uno de los datos que más orienta. Un dolor que aparece de forma reproducible al caminar en subida o al subir escaleras y que cede al detenerse es muy sugerente de que el músculo cardíaco está recibiendo menos sangre de la que necesita. Un dolor que aparece en reposo, que dura horas o que cambia con la posición apunta hacia otras causas.
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Esta información es educativa y no reemplaza la consulta médica. Si presentas síntomas, consulta con un profesional de salud calificado. Clinit no se hace responsable por decisiones tomadas en base exclusiva a este contenido.
Guía de orientación, no de diagnóstico. Adaptada de las guías de evaluación del dolor torácico y de síndromes coronarios de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC). Las guías específicas están en /patologias/cardiopatia-coronaria, /patologias/arritmias-cardiacas, /patologias/insuficiencia-cardiaca, /patologias/estenosis-valvular-aortica y /patologias/hipertension-arterial.
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