Apnea del sueño: cuando la respiración se corta al dormir
Equipo Clinit
En la apnea obstructiva del sueño la vía respiratoria se cierra por momentos mientras duermes. Cada vez que eso ocurre el cuerpo tiene que despertarse un instante para volver a abrirla, y aunque no lo recuerdes, la noche queda partida en pedazos. Por eso el síntoma más típico no ocurre de noche sino de día: cansancio al despertar y sueño que no se va.
Es frecuente, se diagnostica con un examen de sueño y tiene tratamiento efectivo. Y conviene tratarla, porque no es sólo un problema de descanso: la apnea no tratada se relaciona con la presión arterial, con el corazón y con el riesgo de accidentes al volante.
¿Qué es?
Al dormir, los músculos de la garganta se relajan. En algunas personas esa relajación alcanza para que la vía aérea se estreche —eso produce el ronquido— o para que se cierre del todo por segundos. Cuando se cierra, el aire deja de pasar aunque el pecho siga haciendo el esfuerzo de respirar: eso es una apnea. El oxígeno de la sangre cae, el cerebro detecta el problema y provoca un microdespertar que reabre la vía. La persona vuelve a respirar, a veces con un ronquido explosivo o una sensación de ahogo, y sigue durmiendo sin enterarse. Ese ciclo puede repetirse muchas veces cada hora. El resultado es un sueño que dura las horas que corresponden pero que no repara, porque nunca alcanza a profundizarse. A eso se suman las bajadas repetidas de oxígeno y las descargas de estrés de cada despertar, que son las que explican el impacto sobre la presión arterial y el corazón. Hay condiciones que la favorecen: el exceso de peso —sobre todo el perímetro del cuello—, el sexo masculino, la edad, la menopausia, la anatomía de la mandíbula y del paladar, las amígdalas grandes (la causa principal en niños), la obstrucción nasal, el alcohol y los sedantes. Existe también la apnea central, menos frecuente, en la que el problema no es que la vía se cierre sino que el cerebro no manda la orden de respirar.
Síntomas frecuentes
- Ronquido fuerte y habitual, que suele interrumpirse y volver con un resoplido
- Pausas de la respiración que alguien presencia mientras duermes
- Despertar con sensación de ahogo o atragantamiento
- Cansancio al despertar, como si no hubieras dormido, con la boca muy seca
- Dolor de cabeza al levantarte, que cede en la mañana
- Somnolencia durante el día: quedarse dormido leyendo, viendo televisión, en reuniones o manejando
- Dificultad para concentrarse, irritabilidad o ánimo bajo que aparecieron junto con el mal dormir
- Levantarse varias veces en la noche a orinar
- Presión arterial que cuesta controlar a pesar del tratamiento
¿Qué puedes hacer?
- Consulta y pide que se evalúe formalmente: la apnea se confirma con un estudio de sueño, no con la impresión de nadie
- Lleva el relato de quien duerme contigo. Las pausas presenciadas son uno de los datos que más pesan
- Baja de peso si te sobra: es la medida que más impacto tiene sobre la apnea, y funciona aunque la baja sea moderada
- Duerme de lado. En muchas personas las apneas aparecen sobre todo boca arriba
- Trata la obstrucción nasal si la tienes: respirar por la nariz mejora tanto el ronquido como la tolerancia al tratamiento
- Suspende el alcohol en la noche y consulta por cualquier sedante o relajante muscular que estés tomando
- Si te indican CPAP, dale tiempo y pide ajustes. Casi todos los problemas del primer mes —la mascarilla que molesta, la boca seca, el aire que incomoda— tienen solución técnica
¿Qué debes evitar?
- No manejes si tienes sueño. Mientras la apnea no esté tratada, éste es el riesgo más inmediato y el más evitable
- No uses alcohol ni pastillas para dormir para «descansar mejor»: relajan aún más la vía aérea y aumentan las apneas
- No abandones el CPAP porque las primeras noches costó. La adaptación es un proceso y se acompaña
- No compres dispositivos antirronquido por internet esperando que traten la apnea: el ronquido y la apnea no son lo mismo, y silenciar el ruido no abre la vía aérea
- No asumas que sólo les pasa a las personas con obesidad: también ocurre en personas delgadas, por la anatomía de la vía aérea
Qué hacer, paso a paso
Sigue estos pasos en orden mientras agendas tu evaluación.
- 1
Consulta y pide que se evalúe formalmente: la apnea se confirma con un estudio de sueño, no con la impresión de nadie
- 2
Lleva el relato de quien duerme contigo. Las pausas presenciadas son uno de los datos que más pesan
- 3
Baja de peso si te sobra: es la medida que más impacto tiene sobre la apnea, y funciona aunque la baja sea moderada
- 4
Duerme de lado. En muchas personas las apneas aparecen sobre todo boca arriba
- 5
Trata la obstrucción nasal si la tienes: respirar por la nariz mejora tanto el ronquido como la tolerancia al tratamiento
- 6
Suspende el alcohol en la noche y consulta por cualquier sedante o relajante muscular que estés tomando
Señales de alarma
Cuándo consultar de urgencia
Busca atención médica inmediata si presentas:
- Te quedaste dormido manejando o casi tienes un accidente por sueño: no manejes y consulta pronto
- Ahogos nocturnos que te despiertan angustiado y con falta de aire
- Hinchazón de piernas, falta de aire al acostarte o palpitaciones junto con la apnea
- Presión arterial alta que no se controla con tratamiento
- En un niño: ronquido todas las noches, pausas, dormir con el cuello estirado, mojar la cama después de haber dejado de hacerlo, o problemas de conducta y rendimiento en el colegio
- Somnolencia de día que apareció bruscamente, o episodios de sueño irresistible
Ante una emergencia llama al 131 (SAMU) o acude al servicio de urgencia más cercano.
Visión general del tratamiento
El diagnóstico se hace con un estudio de sueño —poligrafía respiratoria en el domicilio o polisomnografía en el laboratorio, según el caso— que registra la respiración, el oxígeno y otras señales durante la noche, y permite saber cuántos eventos ocurren por hora y cuánto cae la saturación. Con eso se define la severidad y el tratamiento. El tratamiento con mayor respaldo en la apnea moderada y severa es la presión positiva continua en la vía aérea (CPAP): un equipo que entrega aire a presión por una mascarilla y mantiene la vía abierta, actuando como una férula de aire. No es oxígeno y no es un respirador: sólo evita que la garganta se cierre. En apneas leves o en quienes no toleran el CPAP se usan dispositivos de avance mandibular, hechos a medida por odontología, que adelantan la mandíbula. La terapia posicional sirve cuando las apneas ocurren principalmente boca arriba. La cirugía se reserva para casos seleccionados con una obstrucción anatómica clara, y en los niños la extracción de amígdalas y adenoides suele ser el tratamiento de elección. En todos los casos se suma el manejo del peso, la suspensión del alcohol nocturno y el tratamiento de la nariz. El control posterior importa: se revisa que el equipo se esté usando lo suficiente y que los síntomas de día efectivamente hayan cedido.
Cómo medimos tu evolución
El STOP-BANG son 8 preguntas de sí o no —ronquido, cansancio, pausas presenciadas, presión arterial, peso, edad, cuello y sexo— y estima el riesgo de tener apnea antes de cualquier examen: desde 5 respuestas afirmativas el riesgo se considera alto. La Escala de Epworth (ESS) mide la somnolencia de día y es la que repetimos después de iniciar el tratamiento, porque su caída es la señal de que el CPAP está funcionando.
- Portal del paciente →
STOP-BANG — Cuestionario de riesgo de apnea obstructiva del sueño
8 ítems (Sí=1 / No=0). 0–2: riesgo bajo · 3–4: riesgo intermedio · 5–8: riesgo alto de síndrome de apnea-hipopnea del sueño (SAHOS).
- Portal del paciente →
ESS — Escala de somnolencia de Epworth
8 situaciones cotidianas. ¿Qué tan probable es que se duerma en cada una? 0–9 normal · 10–13 leve · 14–17 moderada · 18–24 severa.
Preguntas frecuentes
¿El CPAP es para toda la vida?
Es un tratamiento, no una cura: funciona mientras se usa. Si la causa que llevó a la apnea cambia —por ejemplo, una baja de peso importante o una cirugía nasal— se puede reevaluar con un nuevo estudio y ajustar o suspender. La decisión se toma con el examen en la mano, no por sensación.
¿Cuánto tengo que usarlo cada noche?
Lo más posible, y toda la noche: las apneas se concentran en la segunda mitad, que es cuando hay más sueño REM, así que sacárselo de madrugada deja fuera justamente la parte más comprometida. Los equipos registran las horas de uso y eso se revisa en cada control.
Me despierto con la boca seca usando CPAP. ¿Qué hago?
Es de los problemas más comunes y tiene solución: casi siempre es aire que se escapa por la boca. Se ajusta con humidificación, con el tipo de mascarilla o con una mentonera. Coméntalo en el control en vez de dejar el equipo.
¿La cirugía me deja sin apnea?
Depende de qué se opere y de cuál sea tu anatomía. En los niños con amígdalas grandes la respuesta a la cirugía suele ser muy buena. En adultos, la cirugía tiene indicaciones acotadas y no reemplaza al CPAP como tratamiento general. Lo que corresponde en tu caso lo define la evaluación de vía aérea.
Ronco pero no tengo sueño de día. ¿Igual tengo que estudiarme?
Conviene consultarlo. Hay personas que no perciben la somnolencia y sí tienen apnea, sobre todo si además hay presión arterial de difícil control o pausas presenciadas. El estudio es el que responde esa pregunta.
¿Tienes síntomas?
Agenda con Dr. Eduardo Vásquez
Es quien trata Apnea obstructiva del sueño en Clinit. Ves sus horas y reservas en el mismo paso. Puedes atenderte online o presencial en Viña del Mar.
Esta información es educativa y no reemplaza la consulta médica. Si presentas síntomas, consulta con un profesional de salud calificado. Clinit no se hace responsable por decisiones tomadas en base exclusiva a este contenido.
Adaptado de la Clasificación Internacional de Trastornos del Sueño (ICSD) y de las guías clínicas de la American Academy of Sleep Medicine sobre diagnóstico y tratamiento de la apnea obstructiva del sueño en adultos.
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