"Estoy mareado" puede significar cosas muy distintas. Aclararlo en la consulta es el primer paso para llegar al diagnóstico correcto, porque el origen puede estar en el oído interno, en el cerebro, en la presión arterial o incluso en la ansiedad.
Tres sensaciones que se confunden
- Vértigo: sensación de que el entorno gira, suele venir con náuseas. Habla más del oído interno o del cerebelo.
- Presíncope: sensación de "voy a desmayarme", debilidad, visión que se oscurece. Suele estar relacionado con presión arterial o corazón.
- Desequilibrio: dificultad para mantenerse de pie o caminar, sin sensación de giro. Apunta a alteraciones neurológicas o musculares.
Causas frecuentes y benignas
El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) es uno de los más comunes: aparece al girar la cabeza en la cama o mirar hacia arriba, dura segundos y se trata con maniobras específicas. La neuritis vestibular, las migrañas vestibulares y la enfermedad de Ménière también son cuadros conocidos que tienen abordaje claro.
Si el mareo viene con dolor de cabeza intenso, visión doble, dificultad para hablar, debilidad en un lado del cuerpo o pérdida de conciencia, hay que consultar en urgencia de inmediato.
Qué evalúa el especialista
El examen incluye observar los movimientos oculares, realizar maniobras posicionales, evaluar la marcha y el equilibrio. Según el caso se pueden pedir estudios vestibulares, audiometría o imágenes. Muchos pacientes encuentran respuesta sin necesidad de exámenes complejos.
Cuando el origen está en el oído interno o tras una neuritis, la rehabilitación con ejercicios específicos acelera muchísimo la recuperación.
Este contenido es divulgativo y no constituye diagnóstico ni indicación médica. Si tienes síntomas o dudas, consulta con un profesional.